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miércoles, 3 de mayo de 2017

ATLETISMO. ¿ADIÓS A LOS RÉCORDS ANTERIORES A 2005?

Marita Koch

La propuesta levanta ampollas entre los atletas

Varios atletas han mostrado su rechazo a la propuesta de la Asociación Europea de Atletismo que borraría de la lista de récords las marcas conseguidas antes de 2005

Hasta 24 récords mundiales, de las 47 pruebas que incluye el programa olímpico de atletismo, serían borrados de las listas si sale adelante la propuesta de la Asociación Europea de Atletismo (AEA) de cambiar los criterios para el reconocimiento de los mismos. No solo dejarían de estar reconocidas marcas tan sospechosas como la plusmarca de la alemana Marita Koch en 400, vigente desde 1985, también otras más recientes como el récord de 1500 que estableció el marroquí Hicham El Guerrouj en 1998 o el récord femenino de maratón logrado por Paula Radcliffe en 2003.

Hicham El Guerrouj 

La británica ha sido una de las atletas que se ha quejado desde que este lunes se conociera la propuesta de la AEA. "He tabajado muy duro para conseguir mis marcas personales y siempre serán válidas para mí. Sé que fueron coneguidas gracias al trabajo duro y cumpliendo todas las normas, y estoy orgullosa de ellas", escribió Radcliffe en una carta que publicó en su cuenta de Twitter. "Estoy herida y siento que esto daña mi reputación y mi integridad", señaló.

Paula Radcliffe

La propuesta de la AEA aún tiene que llegar a la IAAF, que tiene que aprobarla o rechazarla, pero cuenta con el apoyo de Sebastian Coe, su presidente. Si sale adelante sin ninguna modificación, los récords mundiales y continentales necesitarían cumplir cuatro criterios para ser reconocidos: haber sido conseguidos en un determinado número de pruebas; que el atleta haya pasado un mínimo (por decidir) de controles en el último año; que las muestras de la prueba en la que se bata el récord sea almacenada durante diez años; y que el atleta no dé positivo nunca, pues en ese caso su marca dejaría de estar reconocido.

Los récords de Usain Bolt no estarían afectados por los nuevos criterios.

2005, el año del antes y el después

De esos cuatro criterios, el que puede acabar con buena parte de los récords es el que exige que las muestras se guarden durante diez años, una medida que permite aprovechar el avance en la teconología antidopaje, casi siempre por detrás de los tramposos. El Comité Olímpico Internacional lo está haciendo con las muestras de Pekín 2008 y Londres 2012 y de momento ya ha destapado 111 positivos.

En el atletismo esa práctica comenzó en 2005. Fue a partir de entonces, en concreto en los Campeonatos del Mundo celebrados en agosto en Helsinki (Finlandia), cuando la IAAF comenzó a almacenar las muestras de orina y sangre para reanalizarlas años después aprovechando el avance de la tecnología. Entonces el Código Mundial Antidopaje permitía almacenar las muestras hasta un máximo de ocho años, período que tras la última reforma aumentó a diez años.

"¿De verdad creemos que un récord conseguido en 2015 está totalmente limpio y uno de 1995 no?", se preguntaba Radcliffe. Otros atletas, como sus compatriotas Colin Jackson o Jonathan Edwards, también se han quejado por lo que creen que sería algo injusto: pagarían justos por pecadores. "No puedes castigar a atletas limpios", dijo Jackson, uno de los mejores vallistas de todos los tiempos.

Jonathan Edwards

Los atletas con récords previos a 2005 los perderían, pero no porque hayan hecho trampas, sino porque el atletismo no cumplía unos estándares que ahora se exige a sí mismo. "No es nuestra culpa que no hayan hecho su trabajo", ha dicho Steve Cram, atleta de los 80 que aún tiene dos récords: el de la milla y el de los 2000 metros. Pero la propuesta aprobada por la AEA es clara cuando trata la retroactividad de los nuevos criterios: "Un cambio en las condiciones de reconocimiento realizadas por el órgano de gobierno significa que los récords previos que no cumplan con las nuevas condiciones no serán reconocidos por más tiempo".

Steve Cram

El equipo de trabajo que elaboró la propuesta contempló más propuestas, entre ellas la de analizar uno a uno todos los récords para establecer si fueron logrados de manera ilícita. Esa opción, que sin duda habría provocado menos quejas entre los atletas, fue descartada porque "no había manera de saber cómo de sospechoso u objetable podría ser un récord (...) Además, a consecuencia de la inherente arbitrariedad del proceso, tanto European Athletics como sus Federaciones podrían estar sujetas a posibles acciones legales", continúa el texto, que también apunta a que se necesitaría que el atleta o el juez admitieran la irregularidad.

Uno de los ideólogos se disculpa

Horas después de conocerse la propuesta de la AEA, el presidente del equipo que la elaboró, Pierce O'Callaghan, se disculpó con los atletas británicos que pueden perder el reconocimiento de sus récords si la medida sale adelante. "Nunca hemos intentado dañar su reputación y legado. La intención es darle al público confianza y credibilidad en lo que ven", dijo en una entrevista en 'BBC Radio 5 live'.

O'Callaghan, jefe de operaciones de los Campeonatos del Mundo de Londres 2017 y miembro de las comisiones de competición tanto de la AEA como de la IAAF, calificó como "daños colaterales" la posible pérdida de récords por parte de atletas que no han cometido ninguna irregularidad, pero cuyas marcas no cumplen lo criterios propuestos.

Pierce O'Callaghan

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