Páginas vistas en total

jueves, 11 de febrero de 2016

DANI, TODO EL MUNDO TE QUERÍA...


Querido Dani, te equivocaste, si. Eras una de esas personas que caen bien a diestros y siniestros. Ya no.

Ese privilegio es hoy en día muy valioso, sobre todo si se vive cara al público.

Pero la tentación fue muy grande, y cediste.

En el microclima de la gala te sentiste arropado, y quisiste agradar a los asistentes, olvidando a millones de españoles que estaban al otro lado de sus receptores de TV.

Eres un buen tío, todos nos podemos equivocar, pero lo cierto es que decepcionaste a muchos de tus seguidores, obligándoles a polarizarse políticamente cuando no querían hacerlo. Confiaban en ti, porque te creían diferente.

¡Les caías tan bien!, ¡eras el majete español!, ¡qué pena Dani!.

Ahora le encantas solo a la mitad: mal negocio.

Yo quiero romper una lanza a tu favor, lo dije en mi artículo de ayer, la gente no sabe hasta qué punto la presión del entorno del cine es agobiante para los actores. Es fácil dejarse llevar.

Tú eres un humorista que se lo ha currado, haciendo monólogos en la calle, trabajando duro. De pronto un golpe de suerte, seguramente merecido, te pone frente a mitos del cine como los Bardem o los Trueba, grandes actrices como Penélope y todo un ambiente en el que no contaban contigo. Y te llevas premios y honores que todos creen merecer. Pero te miraban de reojo, un recién llegado y se lleva un Goya, te pensaban a la cara. Por eso querías que te aceptaran, ser uno más, es normal, y caíste en la tentación de ser más papista que el Papa: "para caerles bien lo mejor es insultar al gobierno" parece que decidiste.

Eras consciente de que te habías "colado" en una élite de actores que son muy celosos de lo suyo, que llevan muchos años estudiando interpretación y trabajando, siempre sintiéndose poco valorados.

Y de pronto llegas tú, un advenedizo, un chaval que actúa en las películas de forma natural, y lo hace estupendamente... y arrasas. No hay nada que guste menos a un actor, que el que aparezca alguien ajeno al gremio, y de la noche a la mañana actúe como un maestro. Eso no les gustó Dani, y lo has notado, por eso querías compensarlos. Error.

Espero que la gente lo olvide y no te lo tenga en cuenta, pero me temo lo peor.

En el lenguaje de la calle se diría que "la cagaste", porque fue el público en general el que te ascendió a los cielos, fueron personas de todo pelaje, si Dani, muchos votantes del PP y muchos libres sin ataduras de sectarismo.

Los actores te aceptaron a regañadientes, sin embargo ellos no te van a ceder papeles nunca... Era la calle la que te llevó a lo alto, toda la gente, sí, la que vota a cosas variadas Dani, la que odia que les insulten gratuitamente.

Por unas horas de gloria, el precio puede ser muy caro.

Las estrellas se volverán a sus mansiones diciendo "qué gracioso el chaval", un segundo antes de olvidarte. Pero tú perdiste mucho sin querer. Esa misma noche, millones de espectadores dejaron de pensar que eras el novio ideal para su hija y volvieron a recordar por qué no iban a ver cine español antes de Ocho Apellidos Vascos.

Lo habíais conseguido Dani, nos unisteis a todos con la risa sin malicia del gran Borja Cobeaga. Borja, un genio.

Los españoles nos sentimos bien por un tiempo, aliviados, pudiendo por fin reírnos de nosotros mismos sin odios ni malas intenciones.

Esa magia te acompañaba, tú presentabas la gala, eras la estrella, mientras a los guionistas, entre ellos el propio Cobeaga que te alzó al poder de la simpatía del público, les prohibían pasar al photocall.

Pudiste cambiar las cosas Dani, estabas reconciliando a una parte del público con el cine español, eras la esperanza de nuevos tiempos.

Pero no estuviste a la altura, no soportaste el peso del protagonismo. Te presionaron, te dieron consignas, te agasajaron para que "dieras caña"... Y lo hiciste, eres humano.

Te deseo mucha suerte en la segunda mitad de tu carrera, que ya no será lo mismo. Ellos querían estigmatizarte y caíste en la trampa.

Se llevaron al novio de España al lado oscuro de la fuerza.

Ahora las envidias ocultas de otros actores y la pérdida del favor de público, que era tu antídoto, tu salvoconducto que te convertía en inexpugnable, te van a pasar factura.

Ojalá me equivoque, deseo que te vaya muy bien, en serio.
Lo tuviste en la mano Dani, una pena.

Un aullido.

(Nota: os ruego que seáis educados en vuestras opiniones y no aprovechéis mi post para insultar a nadie, y menos a Dani Rovira. Creo que se puede decir mucho sin faltar al respeto. Yo por mi parte respondo de aquí para arriba, pero no de lo que otras personas escriban debajo. Apuesto a que está más que arrepentido, todos cometemos errores, dejémosle tranquilo).

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.