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jueves, 18 de febrero de 2016

AQUELLOS HÉROES DE CUBA.... RAMA Y CANCELA

Ferrol s.XIX

El 4 de mayo de 1895, zarpa el vapor “Santo Domingo” desde el puerto de Ferrol con dirección a Cuba, llevando a bordo el 2º Batallón del 2º Reg. de Infantería de Marina, con sede en el Cuartel de Nuestra Señora de los Dolores (también en Ferrol). Dentro de aquella compañía, se encontraban los infantes de marina: José Rama Varela y Antonio Cancela Rodríguez.

Rama (1874) era natural de Laracha; una placa, desgastada por los años, así lo afirma sobre la pared de una casa abandonada del municipio coruñés; y Cancela habría nacido el 23 de febrero de 1873 en el -actual- número 10 del lugar de Erbilleira-Verdes,al norte de la parroquia de Coristanco (A Coruña).

Rama y Cancela era una de las parejas de soldados que, tras la llegada del “Segundo de Marina“, se distribuyeron en la zona de Holguín a fin de controlar los 40 kilómetros de la vía férrea que unía esta localidad con el puerto de Gíbara.

Formaban la patrulla de vigilancia unos 15 hombres, de los cuales 13 eran soldados, 1 sargento y 1 cabo.

Un 5 de junio de 1895, casi 2.000 insurgentes cubanos (mambises), al mando de Antonio Maceo y Jesús Rabí, avanzaron sobre la zona tratando de cortar las comunicaciones ferroviarias, y telegráficas, entre las dos poblaciones. Acababan de atacar la población de Santa Lucía, la cual conquistaron sin problemas para la Cuba Independiente.

A la altura de un lugar conocido como “Piedra-Picada” toparon los mambises con una patrulla que, al verse sorprendida por tanta superioridad se batió en retirada hacia el puesto de guardia, ubicado en el puente sobre el arroyo de Aguas Claras, en el puesto de guardia estaban Rama y Cancela.

Tratando de alcanzar la posición, tres de los infantes de la patrulla cayeron, siendo rematados en el suelo a machetazos. Eran Ignacio Carril, Fidel Fial y el más afortunado soldado de aquella jornada, el soldado Jerónimo Blanco Incógnito que, a pesar de haber sufrido unas heridas brutales, fue encontrado con vida horas más tarde -con la masa encefálica al aire. A pesar de todo, los tres fueron dados por muertos por los rebeldes, cuyo objetivo principal era hacerse con el ferrocarril.

Desde su posición, los gallegos, vieron los millares de soldados enemigos que se acercaban, pero en vez de huir, montaron sus fusiles.

El general Maceo no se esperaba esa resistencia, sabía que no eran muchos, pero les estaba retrasando. Maceo solicitó a los españoles que se rindieran a cambio de perdonarles la vida, pero los soldados, haciendo caso omiso, no dejaron de hacer fuego manteniendo a raya al contingente enemigo.

Resistieron, según se cree, más de una hora, dando tiempo a la plaza militar para organizar una contraofensiva, que, de no haber tenido ese plazo, no hubieran podido preparar.

Cuando los refuerzos llegaron, encontraron sus cuerpos acribillados por machetazos y decenas de heridas de bala. Los cuerpos estaban en el puesto de centinela, no se habían movido de allí. A su alrededor, 8 cadáveres enemigos -alguno muerto a bayonetazos- y una impresionante cantidad de vainas de munición que daba fe de la gesta que llevaron a cabo. Defendieron su puesto con fuego… y bayoneta.

El soldado Blanco, que permaneció herido e inmóvil en el suelo, pudo contar mucho de lo sucedido.

Héroes, no tan recordados como los del Ejército, pero tan valientes y desmerecedores de la segunda muerte, que es el olvido, que bien cabe destacarlos entre los tantos otros que perdieron la vida en aquellas, y tantas otras guerras en las que nuestro país se ha visto involucrado a lo largo de su larga historia.

En el poblado de Holguín, al construirse un nuevo fuerte en 1895 co-financiado por la empresa propietaria del ferrocarril, decidió el General Ramón Echagüe bautizarlo como Fuerte “Rama-Cancela” (aunque en la placa grabarían “Rama-Caneda* por error) en recuerdo de aquellos valientes españoles que dieron la vida por su juramento.

Una placa, colocada en el lugar de la muerte de los héroes -se cree que en uno de los muros del nuevo fuerte- cerca de las vías decía así:

“Viajero cristiano, ¡detente y descúbrete!; la tierra que pisas es sagrada, en nombre del real Cuerpo de infantería de marina”.

Haciendo un claro paralelismo a lo que se decía estaba escrito en las Termópilas.

Las máquinas locomotoras del tren, al pasar por el lugar, pitaban en recuerdo de aquella gesta.


jueves, 11 de febrero de 2016

DANI, TODO EL MUNDO TE QUERÍA...


Querido Dani, te equivocaste, si. Eras una de esas personas que caen bien a diestros y siniestros. Ya no.

Ese privilegio es hoy en día muy valioso, sobre todo si se vive cara al público.

Pero la tentación fue muy grande, y cediste.

En el microclima de la gala te sentiste arropado, y quisiste agradar a los asistentes, olvidando a millones de españoles que estaban al otro lado de sus receptores de TV.

Eres un buen tío, todos nos podemos equivocar, pero lo cierto es que decepcionaste a muchos de tus seguidores, obligándoles a polarizarse políticamente cuando no querían hacerlo. Confiaban en ti, porque te creían diferente.

¡Les caías tan bien!, ¡eras el majete español!, ¡qué pena Dani!.

Ahora le encantas solo a la mitad: mal negocio.

Yo quiero romper una lanza a tu favor, lo dije en mi artículo de ayer, la gente no sabe hasta qué punto la presión del entorno del cine es agobiante para los actores. Es fácil dejarse llevar.

Tú eres un humorista que se lo ha currado, haciendo monólogos en la calle, trabajando duro. De pronto un golpe de suerte, seguramente merecido, te pone frente a mitos del cine como los Bardem o los Trueba, grandes actrices como Penélope y todo un ambiente en el que no contaban contigo. Y te llevas premios y honores que todos creen merecer. Pero te miraban de reojo, un recién llegado y se lleva un Goya, te pensaban a la cara. Por eso querías que te aceptaran, ser uno más, es normal, y caíste en la tentación de ser más papista que el Papa: "para caerles bien lo mejor es insultar al gobierno" parece que decidiste.

Eras consciente de que te habías "colado" en una élite de actores que son muy celosos de lo suyo, que llevan muchos años estudiando interpretación y trabajando, siempre sintiéndose poco valorados.

Y de pronto llegas tú, un advenedizo, un chaval que actúa en las películas de forma natural, y lo hace estupendamente... y arrasas. No hay nada que guste menos a un actor, que el que aparezca alguien ajeno al gremio, y de la noche a la mañana actúe como un maestro. Eso no les gustó Dani, y lo has notado, por eso querías compensarlos. Error.

Espero que la gente lo olvide y no te lo tenga en cuenta, pero me temo lo peor.

En el lenguaje de la calle se diría que "la cagaste", porque fue el público en general el que te ascendió a los cielos, fueron personas de todo pelaje, si Dani, muchos votantes del PP y muchos libres sin ataduras de sectarismo.

Los actores te aceptaron a regañadientes, sin embargo ellos no te van a ceder papeles nunca... Era la calle la que te llevó a lo alto, toda la gente, sí, la que vota a cosas variadas Dani, la que odia que les insulten gratuitamente.

Por unas horas de gloria, el precio puede ser muy caro.

Las estrellas se volverán a sus mansiones diciendo "qué gracioso el chaval", un segundo antes de olvidarte. Pero tú perdiste mucho sin querer. Esa misma noche, millones de espectadores dejaron de pensar que eras el novio ideal para su hija y volvieron a recordar por qué no iban a ver cine español antes de Ocho Apellidos Vascos.

Lo habíais conseguido Dani, nos unisteis a todos con la risa sin malicia del gran Borja Cobeaga. Borja, un genio.

Los españoles nos sentimos bien por un tiempo, aliviados, pudiendo por fin reírnos de nosotros mismos sin odios ni malas intenciones.

Esa magia te acompañaba, tú presentabas la gala, eras la estrella, mientras a los guionistas, entre ellos el propio Cobeaga que te alzó al poder de la simpatía del público, les prohibían pasar al photocall.

Pudiste cambiar las cosas Dani, estabas reconciliando a una parte del público con el cine español, eras la esperanza de nuevos tiempos.

Pero no estuviste a la altura, no soportaste el peso del protagonismo. Te presionaron, te dieron consignas, te agasajaron para que "dieras caña"... Y lo hiciste, eres humano.

Te deseo mucha suerte en la segunda mitad de tu carrera, que ya no será lo mismo. Ellos querían estigmatizarte y caíste en la trampa.

Se llevaron al novio de España al lado oscuro de la fuerza.

Ahora las envidias ocultas de otros actores y la pérdida del favor de público, que era tu antídoto, tu salvoconducto que te convertía en inexpugnable, te van a pasar factura.

Ojalá me equivoque, deseo que te vaya muy bien, en serio.
Lo tuviste en la mano Dani, una pena.

Un aullido.

(Nota: os ruego que seáis educados en vuestras opiniones y no aprovechéis mi post para insultar a nadie, y menos a Dani Rovira. Creo que se puede decir mucho sin faltar al respeto. Yo por mi parte respondo de aquí para arriba, pero no de lo que otras personas escriban debajo. Apuesto a que está más que arrepentido, todos cometemos errores, dejémosle tranquilo).

jueves, 4 de febrero de 2016

UN VIEJO DOCTOR


Un viejo doctor estaba muy aburrido después de haberse jubilado, así que decidió abrir un consultorio. Puso un letrero en la puerta que decía:

Doctor Martínez.
Obtenga su tratamiento por 500 euros.
Si no se cura recibirá 1000 euros a cambio”.

Justo en el barrio estaba el Doctor Lozano, un joven médico que creía que este “vejete” poco podía saber de medicina, así que decidió ir a ganarse los 1000 euros de recompensa y fue a visitarlo.
Entonces sucedió esto:

Doctor Lozano: “Doctor Martínez, he perdido todo el gusto de mi boca. ¿Me podría ayudar?”.

Doctor Martínez: “Enfermera, por favor, traiga la medicina de la caja 22 y le pone al señor tres gotitas en la boca”.

Doctor Lozano: “¡Puaj! ¡Pero si esto es gasolina!”.

Doctor Martínez: “¡Enhorabuena! Recuperó el gusto. Son 500 euros ”.

El doctor Lozano se retiró muy enojado por el truco de su anciano colega y decidió volver un par de días después para recuperar su dinero.

Doctor Lozano: “He perdido mi memoria. No recuerdo nada”.

Doctor Martínez: “Enfermera, por favor traiga la medicina de la caja 22 y le pone tres gotitas en la boca al paciente”.

Doctor Lozano: “¡Bah! ¡No lo haga! Eso es gasolina”.

Doctor Martínez: “¡Enhorabuena! Veo que ha recuperado su memoria. Son 500 euros ”.

Nuevamente el doctor Lozano se fue muy enfadado de la consulta del doctor Martínez habiendo perdido mil euros. Pero era tan terco que decidió volver una semana después para recuperar todo su dinero.

Doctor Lozano: “Mi vista se ha tornado muy débil. ¡Con suerte puedo ver un poco!”

Doctor Martínez: “Lo siento, pero para eso no tengo ninguna medicina. Así que aquí tiene sus 1000 euros de vuelta (pero le entrega un billete de 10 euros).

Doctor Lozano: “¡Pero esto son sólo 10 euros!”

Doctor Martínez: “¡Enhorabuena! Ha recuperado la vista. Son 500 euros”.

Moraleja: No porque seas joven, podrás engañar a un viejo.

LA HISTORIA NO PERDONA MITOS


Soy un barcelonés de 30 años que, como mi generación, creció con el Club Super 3, el Tomàtic, la Bola de Drac, la Arare , Sopa de Cabra, Els Pets, Els Caçafantasmes, “Regreso al Futuro”… Veíamos la predicción del tiempo en la TV 3, con los dibujos de soles y nubes sobre un mapa de los Países Catalanes.

En la escuela nos explicaban la historia de las cuatro barras, pintadas por el emperador franco con la sangre de Wilfredo el Velloso sobre un escudo o tela de color amarillo-dorado: así nació nuestra bandera ( la Senyera ). Los domingos por la mañana bailábamos sardanas en la plaza de la Iglesia , y daba gozo ver en un mismo círculo a los abuelos y los nietos, cogidos de la mano. En Navidad hacíamos cagar al “Tió”, y poníamos un “Caganer” con barretina en el Nacimiento. Así,
disfrutábamos de una auténtica Navidad catalana como Dios manda.

En la primavera cogíamos las Xirucas ( Chirucas , marca de calzado ], y nos íbamos a nuestros Pirineos a disfrutar de nuestras montañas y sierras, en nuestra tierra. Celebrábamos la “Diada”, con ánimo de no olvidarnos de la derrota de nuestro pueblo contra Felipe V y los españoles.

Somos un pueblo trabajador, con carácter, distinto del resto. Tenemos la Caixa , el RACC, los Mozos de Escuadra y los Ferrocarriles Catalanes. ¿Qué más queremos? Pues queremos, queremos, queremos…

Pero la verdad no se puede ocultar siempre. Te vas de Erasmus a Londres, y descubres que existe vida fuera de nuestro pequeño planeta catalán. Que también hay trabajadores con carácter en otros territorios. Que la Caixa no es tan importante, si se compara con el Comercial Bank of China. Que solamente una ciudad como Shanghái tiene 20 millones de personas (tres veces toda Cataluña).

Descubres la verdad: que lo de las cuatro barras de Wifredo el Velloso sólo era una leyenda, un mito, sin fundamento histórico. Ni Wifredo fue contemporáneo del emperador, ni se usaba la heráldica en ese siglo. Además, hasta la unión con Aragón, el emblema de los condes de Barcelona fue la cruz de San Jorge (una cruz de gules sobre campo de plata).

Descubres que la sardana la inventaron en el año 1817. Fue un tal Pep Ventura, que tampoco se llamaba Pep sino José, nacido en Alcalá la Real, provincia de Jaén, e hijo de un comandante del Ejército español. Se la inventaron, porque no podía ser que la jota de Lérida o del Campo de Tarragona fuese el baile nacional. Y tampoco podía serlo el baile denominado “El Españolito”. Por eso se inventaron la sardana a comienzos del siglo XIX: para crear una identidad nacional inexistente hasta entonces. La sardana, otro mito.

Descubres que en 1714 no hubo ninguna guerra catalana-española, que Cataluña no participó en ninguna derrota bélica. Fue una guerra entre dos candidatos a la Corona de España, vacante desde la muerte de Carlos II sin descendencia: entre un candidato de la dinastía de los Borbones (de Francia) y otro de la de Austria (de tierras germánicas). En todos los territorios de la Corona de España hubo austracistas y borbónicos: por ejemplo, Madrid, Alcalá y Toledo lucharon en el mismo bando que Barcelona. No fue, como intentan venderlo, una guerra de secesión, sino de sucesión: ningún bando aspiró nunca a romper la unidad dinástica entre Castilla y Aragón, ni la separación de Cataluña. La Diada , otro mito.

Descubres que el “Caganet” del belén es una “tradición” que no se generaliza hasta el siglo XIX, como la sardana. Y que el “Tió” es otra milonga identitarias y absurda. La Navidad catalana, otro mito.

Te das cuenta que [los nacionalistas] nos han tomado el pelo. No nos han educado, sino adoctrinado. Que nos han alimentado, sin darnos cuenta, de una “ideología total” que se encuentra por encima de todo y de todos. Lo abarca todo: permite pisar el derecho de las personas, modelar la Historia a su gusto, y determinar qué está bien o mal.

Te das cuenta que [los nacionalistas] nos han adoctrinado a través de mitos, leyendas, mentiras. Que han construido o falseado una realidad, con tal de fundamentar su ideología. Intentaré poco a poco ir comentando esos mitos. Pido ayuda y la colaboración de todos, para tratar de encontrar otras mentiras. Así, [los catalanes] podremos liberarnos de esos mitos, y ser libres de verdad.

Está claro que eso de viajar, es para algunos, una estupenda vacuna contra la estupidez y el aldeanismo.

miércoles, 3 de febrero de 2016

PAN Y AGUA por ANTONIO BURGOS


No sé si es una verdad o una leyenda urbana. Es decir, un embuste de grande como el Edificio España que los chinos iban a comprar, pero que se han echado para atrás cuando han mirado los muros de la patria mía y visto la carmenada nuestra de cada día, dánosle hoy, de la alcaldesa de Madrid. Es más: no sé si es una leyenda urbana vaticana. En cuyo caso puede tratarse de un embuste "Urbi et orbi": mayor que el globo terráqueo. Y en caso de que no fuese ni leyenda urbana ni embuste, como trátase de vaticana materia, quizá fuese una de tantas tradiciones de la Santa Madre Iglesia (muchas de ellas, como el uso litúrgico del latín, patrimonio cultural de la Humanidad) con las que acabó la indigestión de Concilio que cogieron muchos tras el Vaticano II.

A lo que quiero referirme con tanto rodeo, vamos al turrón, es a lo que se contaba de los consistorios cardenalicios para la elección de Papa. Que cuando los purpurados mareaban mucho a la perdiz, no terminaban de ponerse de acuerdo, ninguno sacaba los votos de rigor y acababan con toda la leña al fuego necesaria para que saliera humo negro por el teletipo de la chimenea pontificia, el camarlengo los rebajaba de rancho a todos, castigados sin postre y sin comida alguna, y los ponía a pan y agua hasta que sacaran por mayoría a un nuevo sucesor de Pedro. (¿A que la lista de papas suena a negocio antiguo, galdosiano o barojiano: "Sucesores de Pedro, Sociedad en Comandita"?)

Esa es la fórmula que deberíamos aplicar para la investidura del presidente del Gobierno. Coger a todas sus señorías los diputados del Congreso, clausurar la cafetería donde Iglesias desayuna poco más o menos por lo que decía ZP que costaba un café en la calle, y tenerlos a todos allí encerrados, a pan y agua, hasta que elijan a un presidente del Gobierno como Dios manda, con la Constitución en la mano como persona de diplomacia. Vería usted cómo íbamos a dejar tranquilito a Su Majestad, que lo tenemos al hombre echando horas extras, mañana, tarde, noche y madrugada aguantando el rollazo que le quieran contar los que con tal de echar a Rajoy son capaces de matar a su padre y con tal de salir elegidos presidentes del Gobierno son capaces de matar a su Madre España: que ya la tienen malusconcilla en Cataluña y quieren aplicarle a la pobre la eutanasia en forma de referéndum de autodeterminación. ¡Ni que esa parte de la Corona de Aragón fuera el Sáhara Occidental, joé, con tanta autodeterminación!

Majestad: tenga al pleno del Congreso encerrado en el "hemicirco" de la Carrera de San Jerónimo sin comer, nada más que a pan y agua, y verá qué pronto tenemos presidente del Gobierno investido, Señor, hartos de que se pongan unos a otros vestidos de limpio y haciendo en los escaños el juego de la gata parida para echarse mutuamente del poder.

Ah, y si no se aplica mi Operación Consistorio Cardenalicio y seguimos como estamos, y hay que convocar nuevas elecciones, que sus señorías los diputados vayan devolviendo todo lo que han recibido de gañote en el Congreso, ¿eh? Que como los hermanos menores heredan la ropa de los mayores y antes la Enciclopedia Alvarez pasaba de unos a otros, que los que habrán estado apenas unos meses de diputados vayan entregando todas las mamelas y mamandurrias en especie que ya han trincado, para entregárselas a los nuevos. A saber: la cartera como ministerial de Pseudo Loewe que da el pego, que parece buena y no de polipiel; el teléfono móvil; la tableta; el ordenador portátil; el acceso a Internet con correo electrónico gratis; el vale de taxis y el carné para viajar de gañote en avión en tren. Después de que no se han puesto de acuerdo para investir presidente ¿se van a llevar ese gran mangazo a su casa por su bella cara? Nada, a devolverlo: ¡que es de Huelva! Y póngase en práctica urgentemente lo cardenalicio de ponerlos a pan y agua, verán ustedes lo pronto que tenemos fumata blanca de presidente.

ME PIDO SANTOÑA por ALFONSO USSÍA


Ese individuo, argentino o uruguayo que para el caso es lo mismo, colaborador de «La Tuerka» de Pablo Iglesias y por ende beneficiado por el dinero venezolano o iraní, y que responde al nombre de «Facu» – Facundo, deduzco –, y al apellido de Díaz, es un protegido del dirigente de «Podemos» por la mucha gracia que le hacen sus comentarios y mensajes. Es muy probable, que como en el caso de Guillermo Zapata, también sea del agrado del juez Pedraz. En 2013 se cubrió de gloria estalinista cuando colgó un mensaje en Twitter que produjo estupor, temor y asco: «Quemar iglesias me parece una barbaridad si no hay nadie dentro». No escribió templos religiosos ni mezquitas, sino iglesias, porque para el compañero «Facu» lo divertido es figurarse a los cristianos ardiendo como piras. A los islamistas, mucho respeto, que al pagador el pagado no acostumbra a molestarlo. El tal «Facu», como su colega el argentino del Ayuntamiento de Barcelona que veja y humilla a la Bandera de España, pertenecen a la «especie protegida» de «Podemos», como Rita Maestre, la asaltacapillas de hermosas tetas que gritó –coincide con «Facu» –, «¡Arderéis como en el 36!» y que hoy ocupa la primera Tenencia de Alcaldía del Ayuntamiento de Madrid. Está imputada, pero Iglesias se lo dejó claro a la pobre Carmena: «Rita es intocable». Además de intocable es la novia de Errejón.

Con fecha 1 de enero de 2016, «Facu» Díaz – @FacuDiazT – ha escrito un mensaje esclarecedor. «España debe dar un paso al frente y empezar a encarcelar a periodistas de derechas». Me figuro que los periodistas «de derechas» son para «Facu» Díaz aquellos que no coinciden con las tesis y los proyectos de su partido estalinista. Por ejemplo, el que escribe, que no tiene un clavel, es un periodista de derechas, pero Wyoming y Ferreras, multimillonarios, son, como Rita Maestre, intocables compañeros en la lucha.

Antonio Burgos elegirá, lógicamente, una prisión cercana a Sevilla, como Paco Reyero, Ignacio Camacho y demás periodistas de derechas andaluces. Es de esperar que nos respeten los derechos de los presos, y no terminemos instalados en las terribles checas – originalmente «chekas» por su inspiración soviética –, en las que fueron torturadas y asesinadas tantas personas inocentes en el Madrid de la Segunda República. La «cheka» de Bellas Artes fue frecuentemente visitada por el gran poeta Rafael Alberti, aunque se ignora para qué.

Federico a la cárcel de Teruel. Zaragüeta a Valencia. Cada uno a su cárcel sin rechistar. Yo me pido Santoña. Desde las celdas del penal de Santoña, y a pesar de los altos muros que lo circundan, se distinguen pequeños triángulos de mar. Y hasta allí llegan los olores machos de la sal y el agua que traen las olas, y si el viento es propicio, el aroma de las anchoas y el atún cocido, enlatado en aceite o escabeche, de las maravillosas conserveras que en Santoña abundan.

El penal de Santoña, en la costa y junto a su marisma, es un buen lugar para un aficionado, como el que escribe, a la ornitología. Garzas, fochas, calamones, ánades reales, patos colorados, cercetas, zampullines, avocetas y cigüeñuelas vuelan sus vientos. Y las aves limícolas dan buena cuenta de las navajas, almejas y berberechos que viven bajo sus arenas. Se lo pido a «Facu», que estoy seguro de que atenderá mi solicitud con el respeto hacia los demás que siempre le ha caracterizado. Me pido Santoña.

Si la condena, por no ser de izquierdas, amar a España, defender su Bandera, acatar su Constitución y soñarla definitivamente unida y armónica dentro de la Unión Europea, con sus deberes y sus derechos, se agrava en cualquier momento por un Tribunal Popular y soy condenado a muerte, también le ruego a «Facu», que en ese caso extremo, me trasladen a Madrid y me den matarile en Paracuellos del Jarama, allí donde cayó mi abuelo gracias a quien es honrado en Madrid con la Calle de Santiago Carrillo.

Gracias, «Facu», por su amabilidad.

EL CAMARERO DE CASA MANOLO por ANTONIO BURGOS


Seré un anglófilo asqueroso, pero no me imagino al jefe de un partido político británico yendo en mangas de camisa a Buckingham para una audiencia con la Reina Isabel dentro de las consultas para formar gobierno. Y eso ha ocurrido en España. Pablo Iglesias, haciendo ostentación de ninguna educación y presumiendo de su nulo respeto por la Corona (de la que dirá en todo caso que es una cerveza mexicana), se ha presentado en La Zarzuela en mangas de camisa para hablar con Su Majestad.

- ¡Y con el frío que hace en aquellos montes! De milagro no cogió el gachó una pulmonía.

No, supongo que en el guardarropas habría dejado un buen chaquetón, de los del taco, no de Quechua de Decathlon, de los buenos, como el alcalde de Marinaleda. Como eran tela de buenos, no de bazar chino, los vaqueros que vestía, que me lo ha dicho un experto en tejanos. Y digo yo: si en una discoteca no te dejan entrar si llevas zapatillas de deportes y si en cualquier restaurante medio elegantón no puedes pasar sin chaqueta y corbata, ¿por qué pagamos los servicios de Protocolo de la Casa de Su Majestad el Rey para que dejen entrar a la gente así, de zarrapastroso y oro? Si en la invitación a cualquier acto presidido por Su Majestad pone «etiqueta: traje oscuro», ¿por qué permitieron que este tío se colara de trapillo?

- No, Burgos, iba de uniforme. De uniforme del cuerpo al que pertenece: el Despreciable Gremio de la Castuza, que ya se ha convertido en Casta y cobra como tal.

En el pecado lleva la penitencia ¿No le han llegado ya a usted a su teléfono móvil los mil chistes sobre la foto del Rey perfectamente vestido y a su lado este gachó en vaqueros y mangas de camisa arremangada? Son divertidísimos. Recuerdo uno, que pone: «Con la misma campechanía que su padre, El Rey se prestó a hacerse una foto con el camarero de Casa Manolo que llevó los cafés a La Zarzuela durante las consultas a los líderes». Otro decía: «El camarero de Casa Manolo se retrató con el Rey después de llevarle su largo de café y media de arriba con mantequilla y mermelada».

Pienso todo esto ante el Teletipo del Despilfarro del Congreso de los Diputados. El Congreso ha adjudicado un contrato por importe de 372.032 euros para la compra de 490 «iPads» para uso y disfrute de sus nuevas señorías y funcionarios de la Cámara. ¡Toma ya! Y ha comprado 699 nuevos ordenadores de sobremesa, por un importe de 455.570, para sus señorías y toda su compañía. Sumen ambas cifras y oirán a Ana Belén: «¡Qué derroche trincón, cuánta locura!». ¿Es que los antiguos diputados se llevaron a su casa el móvil, la tableta y el ordenador portátil que les habían dado? Con lo fácil que hubiera sido reclamárselos para dárselos a los nuevos: «Oiga, ¡que son de Huelva!».

Todos estos que hablan de la Casta, los que enarbolaron y tremolaron sus carteras de Pseudo Loewe como un trofeo de caza, no le hacen el menor asco a coger todas las mamandurrias que les ofrezcan como diputados, cargo que ellos disfrazan de tribunos de la plebe (y de la chusma). Y digo yo: igual que les damos gratis total una cartera, un portátil, un móvil y una tableta, ¿por qué no compra el Congreso en el Cortinglés 350 trajes oscuros de Emidio Túcci y 350 corbatas, para que los diputados, y especialmente estos tíos de Podemos, vayan como deben cuando los llame el Rey o cuando tengan que representarnos en cualquier acto público? ¿La camisa dice usted? No, camisas no hay que comprarles. Con las blancas camisas de los camareros de Casa Manolo, digo, de Iglesias y de los diputados de Podemos, no hay el menor problema. Por cierto, ¿de qué me suena a mí esto de «la camisa nueva» de Pablo Iglesias cumplimentando al Jefe del Estado? Así, en mangas de camisa, como van los de Podemos, iban los falangistas a ver a Franco: «con la camisa nueva que tú bordaste en rojo ayer». ¿Será por camisa, será por rojo y será por ayer?

EL DÍA QUE LA ARMADA ESPAÑOLA DERROTÓ A LOS SAMURÁIS JAPONESES


A finales del siglo XVI, la marina española se convirtió en la primera y única flota occidental en derrotar a estos fieros guerreros nipones

La figura de los samuráis, fieros guerreros del antiguo imperio japonés, está envuelta en un auténtico halo de leyenda que los muestra como hombres a los que casi era imposible derrotar. Sin embargo, lo cierto es que estos luchadores no solo no eran invencibles, sino que fueron derrotados por la Armada española.

Este desconocido episodio de la historia, tal y como devela el autor del blog «Foro naval», ocurrió hacia 1580, cuando según narra el investigador Carlos Canales en su libro «Tierra Extraña», el gobernador español en las Islas Filipinas, don Gonzalo de Ronquillo, tuvo noticias de la llegada de un fuerte contingente de piratas japoneses que estaban hostigando y saqueando a los indígenas filipinos en la provincia de Luzón, zona bajo la protección administrativa española.

Ante esta situación, Ronquillo envió hasta Luzón al capitán de la Armada Juan Pablo Carrión, al mando de una flotilla compuesta por siete embarcaciones y varias decenas de infantes de marina de los Tercios de Mar de la Armada española. El objetivo era expulsar a los fieros piratas japoneses, que resultaron ser temibles guerreros samuráis.

Tras ganar una primera batalla, frente a un barco nipón que navegaba por la zona, los japoneses enviaron una flota de diez navíos para vengarse de los españoles. Sin embargo, tras varios combates, tanto en tierra como marítimos, las fuerzas españolas consiguieron vencer y expulsar de Filipinas a los japoneses.

Estas batallas suponen la única evidencia histórica de un enfrentamiento armado entre europeos y samuráis. De este episodio, la historia tradicional japonesa cuenta que sus guerreros fueron derrotados por unos demonios, mitad peces mitad lagartos, llegados en unos grandes y extraños barcos negros. Estas criaturas salían como bárbaros de la mar y atacarles tanto en tierra como en mar era un asunto peligroso y casi suicida.

Desde entonces los samuráis llamaron a los infantes de marina españoles «wo-cou» (peces-lagarto), en reconocimiento a la audacia con la que habían luchado y vencido en los Combates de Cagayán.