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miércoles, 28 de enero de 2015

UN PAÍS MEDIOCRE


Es de todo punto necesario hacer un profundo y sincero ejercicio de autocrítica, tomando, sin que sirva de precedente, la seriedad por bandera.

Quizá ha llegado la hora de aceptar que nuestra crisis es más que económica, va más allá de estos o aquellos políticos, de la codicia de los banqueros o la prima de riesgo.

Asumir que nuestros problemas no se terminarán cambiando a un partido por otro, con otra batería de medidas urgentes, con una huelga general, o echándonos a la calle para protestar los unos contra los otros.

Reconocer que el principal problema de España no es Grecia, el euro o la señora Merkel.

Admitir, para tratar de corregirlo, que nos hemos convertido en un país mediocre.

Ningún país alcanza semejante condición de la noche a la mañana. Tampoco en tres o cuatro años. Es el resultado de una cadena que comienza en la escuela y termina en la clase dirigente.

Hemos creado una cultura en la que los mediocres son los alumnos más populares en el colegio, los primeros en ser ascendidos en la oficina, los que más se hacen escuchar en los medios de comunicación y a los únicos que votamos en las elecciones, sin importar lo que hagan, alguien cuya carrera política o profesional desconocemos por completo, si es que la hay. Tan solo porque son de los nuestros.

Estamos tan acostumbrados a nuestra mediocridad que hemos terminado por aceptarla como el estado natural de las cosas. Sus excepciones, casi siempre, reducidas al deporte, nos sirven para negar la evidencia.

- Mediocre es un país donde sus habitantes pasan una media de 134 minutos al día frente a un televisor que muestra principalmente basura.

- Mediocre es un país que en toda la democracia no ha dado un solo presidente que hablara inglés o tuviera unos mínimos conocimientos sobre política internacional.

- Mediocre es el único país del mundo que, en su sectarismo rancio, ha conseguido dividir, incluso, a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

- Mediocre es un país que ha reformado su sistema educativo tres veces en tres décadas hasta situar a sus estudiantes a la cola del mundo desarrollado.

- Mediocre es un país que tiene dos universidades entre las 10 más antiguas de Europa, pero, sin embargo, no tiene una sola universidad entre las 150 mejores del mundo y fuerza a sus mejores investigadores a exiliarse para sobrevivir.

- Mediocre es un país con una cuarta parte de su población en paro, que sin embargo, encuentra más motivos para indignarse cuando los guiñoles de un país vecino bromean sobre sus deportistas.

- Mediocre es un país donde la brillantez del otro provoca recelo, la creatividad es marginada –cuando no robada impunemente- y la independencia sancionada.

- Mediocre es un país en cuyas instituciones públicas se encuentran dirigentes políticos que, en un 48 % de los casos, jamás ejercieron sus respectivas profesiones, pero que encontraron en la Política el más relevante modo de vida.

- Es Mediocre un país que ha hecho de la mediocridad la gran aspiración nacional, perseguida sin complejos por esos miles de jóvenes que buscan ocupar la próxima plaza en el concurso Gran Hermano, por políticos que insultan sin aportar una idea, por jefes que se rodean de mediocres para disimular su propia mediocridad y por estudiantes que ridiculizan al compañero que se esfuerza.

- Mediocre es un país que ha permitido, fomentado y celebrado el triunfo de los mediocres, arrinconando la excelencia hasta dejarle dos opciones: marcharse o dejarse engullir por la imparable marea gris de la mediocridad.

- Es Mediocre un país, a qué negarlo, que, para lucir sin complejos su enseña nacional, necesita la motivación de algún éxito deportivo.


ANTONIO FRAGUAS DE PABLOS (FORGES)

jueves, 22 de enero de 2015

TARIK Y MUZA AÑO 711 ¿SE REPITE LA HISTORIA?


¿Se han fijado ustedes alguna vez en lo espectacular que fue la conquista de España por los musulmanes en el año 711? Tarik y Muza comandaban una fuerza militar de unos 30.000 hombres, pero en menos de dos años habían ocupado casi toda la Hispania visigoda, que contaba con entre 3 y 4 millones de habitantes.

¿Cómo es posible que una reducida fuerza expedicionaria se impusiera de manera tan rápida sobre una población cien veces mayor?

La conquista musulmana de la Península Ibérica constituye un buen ejemplo de cómo un estado aparentemente fuerte, puede disolverse como un azucarillo cuando el egoísmo de sus élites dirigentes se antepone al bien común. Tarik y Muza conquistaron España porque en realidad no había nadie que pudiera, quisiera y supiera impedírselo.

Por lo que respecta a la población, la realidad es que a nadie le importaba demasiado si los musulmanes conquistaban el país o no. Al fin y al cabo, la única consecuencia práctica de la invasión consistiría en cambiar a un señor por otro. Por lo demás, habría que seguir arando los campos igual que antes, trabajando igual que antes de sol a sol y soportando igual que antes a una nobleza militar sustentada por la misma masa de siervos.

Algunos sectores de la población, de hecho, salían ganando con la invasión. Es el caso de los judíos, que eran conscientes de que la conquista musulmana traería consigo la derogación de la dura legislación anti-judía visigótica, por lo que acogieron a los invasores con los brazos abiertos.

Y en cuanto a la nobleza visigoda (que era la única que podía salir perdiendo, al verse sustituida por los conquistadores), estaba demasiado dividida como para poder articular una defensa, a pesar de contar con una abrumadora superioridad numérica. El enfrentamiento entre los partidarios de Don Rodrigo y los hijos de Witiza tenía al país prácticamente sumergido en la guerra civil. Y los invasores musulmanes aprovecharon la ocasión para hacerse con las riendas.

Salvo algunos conatos de resistencia, como Mérida (que tuvo que ser sitiada) o Zaragoza (donde los hombre fueron ahorcados y las mujeres esclavizadas, por negarse a la entrega de la ciudad), lo cierto es que la mayor parte del territorio se ocupó sin apenas combate. Muchos nobles locales, por ejemplo en Orihuela o en Tarazona, optaron por el vasallaje o la conversión al Islam y aceptaron la conquista para conservar sus posesiones..

Sea como fuere, el caso es que la invasión musulmana ilustra con qué facilidad puede conquistarse un estado cuando la mayor parte de su población no tiene nada que defender, y aquellos que sí tienen algo que perder han perdido la voluntad de defenderse.

No he podido evitar acordarme de ese episodio al leer esta semana una catarata de declaraciones sorprendentemente conciliadoras para con Podemos, a quien el CIS acaba de confirmar como primera fuerza ya en intención directa de voto.

Que Pedro Sánchez diga que no descarta pactos puntuales con Podemos, resulta comprensible, especialmente teniendo en cuenta que casi dos millones de sus electores se han pasado ya a Pablo Iglesias. Que Izquierda Unida lloriquee, un día sí y otro también, implorando un pacto a la formación política de moda, es patético, pero casi obligado, puesto que está siendo absorbida a velocidad de vértigo por Podemos.

Algo más sorprendente ha sido ver a Núñez Feijóo decir que él es "más de Podemos que los de Podemos"; ver a José Antonio Monago reiterar que no le importaría gobernar con Podemos o ver a Cristina Cifuentes afirmar que la aparición de Podemos "tiene más cosas buenas que malas". Y el remate del tomate ha sido escuchar a Ana Patricia Botín afirmando que la banca y Podemos tienen "un interés común", que es que España vuelva a la senda del crecimiento.

Podíamos intuir que la encuesta del CIS (o la de Metroscopia, aún más demoledora) iba a tener consecuencias en el terreno político, pero esta especie de rendición preventiva de nuestras élites patrias resulta casi cómica. Porque no olvidemos que la fuerza real de Podemos, su fuerza constatada, es ese 8% de voto obtenido en las pasadas elecciones europeas. Todo lo demás son solo encuestas: muy significativas, pero que no dejan de ser un futurible.

Ver a un partido como el PP, que cuenta con toda la potencia de fuego de su mayoría absoluta, lanzando mensajes conciliadores a un Pablo Iglesias que no tiene más arma que una encuesta, es para troncharse de la risa. E ilustra que Pablo Iglesias podría no encontrar resistencia ninguna en su camino hacia Moncloa.

Como cuando la invasión musulmana, al pueblo llano le importa un comino cambiar uno señores por otros. De hecho, lo más probable es que abra los brazos al conquistador aunque solo sea por afán de desquitarse, porque las humillaciones reales infligidas por los actuales señores duelen siempre mucho más que las humillaciones imaginadas que los señores futuros puedan infligir. Nuestras élites nacionales han conseguido, a base de prepotencias y venalidad, que sus súbditos les tengan verdadero asco, con lo que no van a movilizarse para defenderlas.

Y en cuanto a esas mismas élites, están demasiado ocupadas peleándose por las últimas migajas del botín, como para poder articular ninguna defensa. Frente a ellas, un invasor muy inferior en número, pero decidido y organizado, tiene todas las de ganar. Pasará lo que pasó con la invasión musulmana: que algunos visigodos ayudarán al conquistador, antes de ser ellos mismos sometidos; que otros visigodos optarán por la conversión, acudiendo en socorro del vencedor; y que unos cuantos más se decantarán por el vasallaje, para conservar lo más posible de sus privilegios actuales.

Mientras tanto, Muza Iglesias y Tarik Monedero se parten de la risa en su campamento, viendo cómo el edificio de la casta se desmorona ante sus ojos, sin que tengan siquiera que desenvainar la espada..

Editorial de Luis del Pino


CARTA DE MONCHO BORRAJO A PABLO IGLESIAS


Señor Pablo Iglesias:

No me preocupa su coleta perfectamente desaliñada al estilo hipi de los 60, ni esa eterna c...amisa blanca planchada deprisa, ni sus zapatos de progre de los 80, ni que le encante "La estaca", tan pasada como el cara al sol, porque algunos avanzamos y dejamos atrás lo que ya no puede arreglar el presente ni el futuro, como los dictadores y el comunismo de Lenin. 

En mis 42 años de profesión he aprendido a leer en las caras de las personas, y he de decirle que la suya me preocupa. Es una máscara perfecta de cinismo, cultura y despotismo, no ilustrado, donde la ternura no tiene espacio, ni los sentimientos como la vergüenza o la compasión. Su mirada nunca mira a nadie, porque está por encima de los demás, y siempre ataca por temor a ser atacado, sin escuchar ni a los suyos que discrepan de usted, pero las sillas de ruedas no le impiden seguir con la mirada en el futuro con el que sueña para usted, en nombre de los demás, algo que ya hemos vivido muchas veces. 

Me ilusionó, y en poco tiempo con su conducta me ha vuelto a la cruel realidad. parece mentira que un profesor tan culto en política no sepa que estamos manejados por altas esferas que posiblemente cuenten con usted para seguir con este proceso mundial de desestabilización que corre como la pólvora. Si me coge usted con veinte años sería un loco fans de sus ideas, pero ya conozco al lobo con piel de cordero y tienen un tufo muy peculiar. 

Ya me han cerrado muchos teatros, no se preocupe, si llega al poder contaré con ello, porque veo que las críticas no le sientan bien del todo, pero no me marcharé como otros artistas que en vez de luchar en su patria se marchan a quejarse fuera pagados por el altruismo que usted conoce bien. Señor Pablo Iglesias deseo de todo corazón que no camufle sus ideas tras cortinas de seda Iraní ni las aliñe con arepas sin carne, que son como buñuelos de aire. Me duele escribirle esto, porque sigo siendo un utópico idealista, pero cada vez que veo unas declaraciones suyas me siento engañado como una colegiala con su "profe" gay de literatura. "Me gusta Podemos" no me gusta usted.
  
P:D: No se moleste en llamarme facha, rojo de mierda, o cualquier otra lindeza de su vocabulario de los 60 de la facultad de económicas, ya me lo han llamado antes muchas veces, sin reconocer jamás que no me conocían.


PALIN RESPONDE A LOS "IZQUIERDISTAS DE HOLLYWOOD": "DIOS BENDIGA A NUESTROS FRANCOTIRADORES"

La ex gobernadora de Alaska, Sarah Palin y el actor Bradley Cooper en un fotograma de la película - Foto Europa Press

La polémica ex gobernadora de Alaska responde a las críticas lanzadas por Michael Moore o Seth Rogen sobre la nueva película del actor y director Clint Eastwood. "Izquierdistas de Hollywood, no servís ni para limpiarle las botas", declara Palin.

Un nuevo contendiente se suma al ruedo de la polémica de American Sniper (El francotirador). Se trata de Sarah Palin, la ex gobernadora de Alaska, que tras declaraciones de Michael Moore y Seth Rogen ha salido en defensa de los francotiradores y de la última película de Clint Eastwood.

"Dios bendiga a nuestras tropas, especialmente a nuestros francotiradores". Con esta frase arranca el texto que Pallin ha publicado en su perfil oficial de Facebook y que acompaña de una foto de Chris Kyle, el soldado en el que se basa la película, y de otras imágenes del equipo de la cinta de Clint Eastwood, según informa Efe.

"Izquierdistas de Hollywood: Mientras acariciáis trofeos de plástico brillante que os intercambiáis los unos con los otros escupís en las tumbas de los combatientes por la libertad que os permiten hacer lo que hacéis, sólo quiero recordaros que el resto de América sabe que no serviríais ni para limpiarle sus botas de combate a Chris Kyle".

Moore afirmó en Twitter que los francotiradores eran unos "cobardes" y Rogen decía que la película le recordaba a la propaganda nazi de 'Malditos Bastardos'

Esta es la andanada que ha lanzado Pallin a través de Facebook y que termina con un recuerdo para la viuda del francotirador y de sus hijos y un agradecimiento para Eastwood, Bradley Cooper y su equipo por respetar a los soldados estadounidenses.

El vehemente deshago de Pallin llega después de la polémica generada por el director Michael Moore, que afirmó en Twitter que los francotiradores eran unos "cobardes" y de que el actor y también director Seth Rogen afirmara que American Sniper le recordó a la propaganda nazi que mostraba Tarantino en 'Malditos Bastardos'.

El francotirador, éxito de crítica y público

En todo caso, más allá de la polémica la cinta de Eastwood está cosechando gran éxito de crítica y público. El francotirador ha conseguido 6 nominaciones a los Oscar, entre ellas la de mejor película y la de mejor actor protagonista para Bradley Cooper, y se ha colocado número uno en la taquilla estadunidense con más de 130 millones de dólares recaudados en todo el mundo.


Remitido por Enrique Tre